Aug 252012
 
Tranquility over Guatemala

A few nights ago, as I was falling asleep, I got company. It crawled in bed with me and whispered me something. I can’t remember what it was because I was half asleep, but that’s the way perfection works, it kisses me right when I’m the most vulnerable. The next morning I got up feeling perfect and in control, not good. By now I recognize the pattern, just like a roller coaster, the calm that comes right before the drop. Less than two hours later a flurry of endless thoughts, plans, the blueprints for my life. When my perfectionism kicks in, fear runs in spiral and just being becomes a nightmare. Fear of not being good enough, of not being perfct. Fear of the unknown, of making mistkes, etc., the list is endless. As a result, I start demanding answers and that’s when all the planning and micromanaging start. So I decided to sabotage myself, took out pen and paper and wrote most of what went through my head for about 90 minutes. This is all my dirty laundry, whites and darks -mixed.

  1. I don’t get why people drive by my house to take a look. Just to save you the trip, my place is ugly.
  2. I have a love-hate relationship with veganism. It’s a process, a slow one.
  3. I was taught to only love God however I love my iPhone.
  4. I laugh out loud.
  5. What I miss the most about my childhood: ________________.
  6. Changes make me feel uneasy but I hate routine.
  7. The first thing I notice in a guy are his hands.
  8. Besides the many times I’ve seen myself in the mirror and in pictures I really don’t know how I look. The physical perception I have of myself depends solely on external information. A Buddhist nun made me aware of this.
  9. When I die please be quiet. Kind of hard to figure out which way to go with all that bawling.
  10. I hate TV. There’s nothing new about news.
  11. I usually follow instructions but I hate to be told what to do.
  12. I have never lied.
  13. Ok, sometimes.
  14. I think I was unfaithful once.
  15. I’m shallow: it all depends on how well you kiss.
  16. I have faded panties that I love, they’re pretty much like me: pale but loyal.
  17. Sometimes I think I can read people’s minds.
  18. Passion: the hand that rules the world.
  19. What do God, Santa Claus and the Tooth Fairy have in common? The answer is in the first sentence.
  20. Shopping: a waste of time.
  21. I have sworn in vain. And I’ve done it on purpose.
  22. I once went to see a fortune teller. He told me scary stuff that became true years later. I never went back.
  23. I don’t like needy, clingy people.
  24. Wisdom and madness go hand by hand. I need more madness.
  25. Let all concepts be consumed into nothingness. Even this one.
  26. Discipline: What I don’t want to do right now.
  27. Two words: Salvador Dali.
  28. I’m selfish: The world is full of people who want to change the world but not themselves.
  29. I hate sugar coated lies. Because the truth is better than bullshit.
  30. Myths: always, never, anymore.
  31. I hate pink
  32. But I love blue and orange.
  33. I can’t hold eye contact for long. It’s an intrusion to my world.
  34. Let all beauty contests be gulped by a giant squid. They promote something non existent.
  35. Sometimes I’m judgmental.
  36. Ego, you make everything so complicated.
  37. I hate people that deliver empty promises.
  38. Patriarchal world from its beginnings: Jesus, Buddha, Mohammed.
  39. I have a closet full of clothes so why exactly do I always wear the same thing?
  40. I’m giving away my thoughts and preconceived ideas, any takers?
  41. We are feminine and masculine, hot and cold, light and darkness, yin and yang.
  42. I wear my watch on my right hand. I love to think me a lefty.
  43. It’s a battle to go to bed early. The party starts at 10!
  44. I get offended if someone smirks right as I’m saying something important.
  45. Afraid of boredom.
  46. I have a crooked toe. This mortifies me tremendously, seriously.
  47. We should teach our ABCs more like ZYXs.
  48. Goal: around the world in 80 years.
  49. How would it feel not to be?
  50. I’m obsessed with pillows, sometimes I write a “P” on them to mark my territory.
  51. Isn’t gross to suck out of someone’s straw?
  52. Left and right are relative concepts. The same applies to all other concepts.
  53. My first kiss was with a gay. I liked it. A lot.
  54. Someone once told me: “My love for you is unconditional but …”.
  55. Time: my worst enemy. It always gets there first.
  56. I don’t trust people, especially after I know them.
  57. I would have given anything to be born in the roof of the world.
  58. I lied. I said this was all my dirty laundry but is not. Why would I do that?

 

 

Aug 152012
 
approval-addict

Si te digo que soy adicta, que es lo primero que se te viene a la cabeza? Drogas, alcohol, cigarros? Esto es lo que generalmente pensamos cuando usamos ese término, las adicciones obvias, nos imaginamos alguien que usa jeringas y camina andrajoso por las calle.

También hay otro grupo de adicciones, y van desde ser adicto a la televisión, al Facebook, al café, al Internet, al trabajo, a la comida, etc. Estas también son relativamente fáciles de disecar pues abarcan mucho de nuestro tiempo.

La verdad sea dicha, soy adicta. Lo reconozco. Todos lo somos. Nadie es inmune a ellas. Pero hay una serie de adicciones que son las mas sutiles y que se las ingenian para colarse en nuestra vida sin notarlo. Estas son las mas peligrosas.

Adicciones suaves o leves, como les digo, porque son muy astutas y pueden tomar tanta posesión de uno hasta el punto que se hace casi imposible diferenciar entre nosotros y “aquello”. No identificamos con “eso” y “eso” somos nosotros. Así soy yo -decimos.

De mas esta decir que ninguna adicción es recomendable pues impactan nuestras vidas de una manera negativa creando comportamientos compulsivos a diestra y siniestra.

Por lo general se demoran años en hacerse sentir y aún así ni cuenta nos damos cuando llegan. Son como partículas de polvo -completamente invisibles al ojo humano- que a través del tiempo se van depositando en nuestra piel, poco a poco, capa tras capa. Ahí van creciendo y van haciendo una corteza gruesa. Décadas mas tarde se nos ocurre vernos en un espejo y zas! creemos que somos lo que vemos. No somos lo que vemos, solo vemos lo que no somos. Es un auto-saboteo.

Como empiezan? Pues honestamente no se como empiezan, se que tengo muchas y que terminan con el dame – quiero – necesito. Una adicción te atrapa hasta sentir que no puedes respirar a menos que tengas tu dosis.

Cuales son nuestras adicciones mas astutas? Los que no se notan. Podemos ser adictos a:

  • A la aprobación de la gente
  • Al mal humor
  • A los cambios constantes
  • A hacernos las víctimas (lo hice por ti)
  • A culpar a otros
  • A creencias falsas (porque siempre me equivoco?)
  • A pensar obsesivamente
  • A defendernos constantemente (en vez de escuchar abiertamente)
  • A explicarnos una y otra vez (en vez de abrirnos a nuevos puntos de vistas)
  • A controlar (por que no me llamó?)
  • A callar pasivamente (como me haces esto!)
  • A llorar (como una manera de manipular al otro)
  • A soñar despiertos (evadiendo nuestra realidad)
  • A vivir en el pasado (reviviendo situaciones que pasaron hace décadas)
  • A vivir en el futuro (planeando en exceso y a largo plazo)
  • A dejarnos llevar por emociones negativas todo el tiempo (para llamar la atención)
  • A nuestras creencias (reverenciar líderes religiosos ó a una religión en particular)
  • A mentir (para mitigar el miedo a ser criticado)
  • Adictos a estar rodeados de gente (miedo a estar solos)
  • A juzgar, criticar (mírala como se viste!)
  • A quejarnos todo el tiempo
  • A manipular (va ligado con hacernos las víctimas)
  • A creernos siempre correctos, que lo sabemos todo (yo se lo que te estoy diciendo)
  • A tratarnos mal (hubiera hecho esto en vez de aquello)
  • A la impulsividad (al creer que nuestras acciones no tienen repercusiones)
  • Al conocimiento (leyendo libros compulsivamente)
  • A no poder decir que no (complacer a los demás como necesidad de aprobación)
  • Al drama, a la intriga (me llamó pero voy hacerme la dura, le contesto mañana)
  • A la política o ideas políticas (esto va de la mano con la necesidad de creer en algo/alguien)
  • A ser competitivos (tenemos que ganar todo el tiempo)
  • A ser perfectos (miedo a ser menos, inseguridad)

Reconozco que muchos de estos se ven como rasgos positivos, de hecho la sociedad aplaude e inculca las mayoría de estas características. El problema empieza cuando esto impide que formemos relaciones de una manera sana con los demás.

Como podemos percatarnos y diferenciar una adicción de un simple “quiero”? Fijémonos que pasa y como nos sentimos cuando uno de estos patrones esta ausente en nuestras vidas -así sea por un día. Por cierto, esta fue una lista de cosas que se me pasaron por la cabeza pero puedes hacer la tuya propia.

Debemos empezar por prestar atención a la forma en que pensamos, como se encuban nuestros pensamientos y el proceso que esto conlleva. Muchas veces la forma como pensamos pasa desapercibida en el subconsciente y simplemente actuamos ante nuestros impulsos.

PENSAMIENTOS

IMPULSOS-SENTIMIENTOS

ACCIONES

Así que al parecer, nuestros problemas se generan en la manera como pensamos. Si creemos todo lo que pensamos estamos hechos. Si nos vemos al espejo y creemos que somos esa persona polvorienta estamos en problemas graves. No porque lo estemos pensando tenemos que creerlo. Esto es muy fácil decirlo pero llevado a la practica es extremadamente difícil. En la vida cotidiana esto se hace muy sutil y la mayoría de las veces pasa desapercibido. Así que para ver si existe una adicción debemos de prestar atención a nuestros pensamientos y a los patrones de conducta que estos mismos generan.

Pensando en voz alta se me ocurre que hay tres métodos (quizá mas) que se pueden implementar para mitigar estos patrones de conducta enfermizos:

  1. El método casi imposible
  2. El método bien difícil
  3. El método difícil

Los tres métodos son cuesta arriba, de ahí los nombres. Nadie ha dicho que interrumpir un patrón de conducta que ha estado con nosotros por años, quizás décadas, sea fácil. Nos llevó años fabricarnos esto y así mismo se demorará años desmenuzarlo. Yo en particular trato de poner en práctica el número tres.

1.- El casi imposible: Concientizar nuestros pensamientos. Empezamos por el mas difícil, nuestros pensamientos. Cuando digo concientizar me refiero a estar vigilantes en todo momento de lo que pensamos. Ya oigo a muchos decir, “pero yo se lo que pienso!” No, realmente no. Pensamos sin saber que estamos pensando y mucho menos en que estamos pensando. No hacemos el proceso consciente y nos distraemos fácilmente. Alguna vez has empezado a leer un libro y cuando terminas el primer párrafo ni te acuerdas de lo que leíste? Estabas realmente leyendo o en algún otro lado “pensando”? Te acuerdas de lo que estabas pensando? A la final ni el libro ni lo que pensabas, simplemente estabas ido. Esto nos pasa a todos y con frecuencia, inclusive cuando hablamos, (se me olvido lo que te iba a decir). Esto es lo que hace esta técnica tan difícil. La idea es estar al tanto de lo que pensamos justo en el momento en que lo pensamos y antes que se conviertan en impulsos y claro, mucho antes que reaccionemos. Después de ahí podemos hacer todo el proceso consciente, pensamos esto, sentimos aquello, y nos impulsamos actuar así o asa. Como empezaron nuestros pensamientos? Y mas allá aún, que sentimos y porque? Uff, honestamente, este método no se lo recomiendo a nadie.

2.- El bien difícil: Concientizar nuestras acciones. Olvidémonos de algo tan etéreo como los pensamientos y enfoquémonos en algo mas palpable -nuestras acciones. Veamos lo que hacemos y después miremos hacia atrás. Es un proceso en cadena, te puedes enfocar en cualquier punto de la misma, al principio, al final o en el medio. Todo esta ligado, nada es completamente independiente. Mira hacia tras y pregunta, que fue lo que te trajo aquí? Que te hizo reaccionar así? La vida siempre dará altibajos, mas no siempre tenemos que reaccionar de la misma manera.

3.- El difícil: Haz tu propia lista de adicciones. Borra una. Pásate un día sin esa adicción que borraste. Por ejemplo, si eres adicto a  juzgar, intenta pasar un día sin criticar a nadie. Cuando te des cuenta que estas criticando (porque lo harás) para el circulo vicioso, nota tus pensamientos y como te sientes, respira y sigue. No te juzgues, no eres perfecto. Si somos propensos a quejarnos, escoge un día que sea libre de quejas. El día de no quejarse! Igual repite el proceso cuando te encuentres quejándote. La idea no es suprimir -las adicciones aparecen cuando reprimimos algo- la idea es aprender que tipo de pensamientos nos impulsan a comportarnos de un manera determinada. Ten en cuenta que este método de parar, notar y seguir se repetirá muchas veces durante el día, no te frustres.  

Cual es tu adicción? Que haces para no dejarte usar por ella?

Aug 102012
 
GothDeathAngel

“Congratulations!” I said with my biggest smile to my Vietnamese neighbor standing right outside his house. For about three days I had noticed how my neighbors -a few houses down the street- were diligently decorating their house. There were chairs and tables -with their matching table cloths- chair bows, incense, the works! All sitting outside and ready to be arranged under the big white tents. Every so often you would see motorbikes (very few cars in Vietnam) delivering food, trays of fresh fruits, vegetables and meat making their way into the house. People coming in and out -all dressed in white- and then, a rare sight, a small flatbed truck delivering even more goodies. This went on for days as I would go by in my own motorbike on my way home. The whole mood was so festive and contagious that I decided to stop by and share the love.

But my congratulation was received with a frown, the guy looked puzzled and I dreaded another embarrassing cultural mishap. One of the girls sitting in the porch overheard me and quickly stepped outside, “Oh, she die, she very old”, she said. Crap! -I thought to myself- I had just committed another cultural boo-boo, so I quickly tried to fix it and said sorry changing my demeanor. The girl said, “No sorry, she have big family, we happy she live long.”

Finally the day came and people started arriving to visit the family. They all sat outside, eating, chatting and sharing -no music or alcohol though. People dressed in white and there was no crying or sad faces. By Western standards there was no way to know this was a funeral if it wasn’t because you could see the coffin laying open in the living room.

But if anything Asia taught me was to be more aware about how we handle stuff here in the West. Here, we are all about education, science, technology and research. We are pioneers. We build skyscrapers, control CO2 emissions, and put cameras on busy intersections so the city can mail you a thank you for running the red light note ticket. We have evolved to the point that you can get a car loan over the phone, all you have to do is to give the bank some random numbers and voila, you’ve been approved! Impressive. We have gone to wars, come back, gone again, there isn’t anything we cannot handle. Or maybe there is? Oh yea, you know that scary stuff, yes, that, please let’s not talk about it. We may bring it upon us. Really.

That thing scares us, let’s ignore it. Death in the West is seen as something not too comfy to talk about and we like to be comfy so let’s avoid this whole thing. Of course, this let’s-ignore-it approach changes when we start decaying. Then we become desperate, afraid and terrified. We start reflecting and “looking back”. But there’s nothing morbid about talking or thinking about death when we’re alive. You can’t attract your own death, you’re already running towards it.

Now coming from Latin America -where death is even a bigger taboo- I must confess I had to fight some serious aversion. Back in Vietnam I met a Buddhist friend. She lent me The Tibetan Book of Living and Dying the title, scary and gloomy enough to match my going-through-divorce mood. So the book got dusty on my desk but after a few dirty looks I finally picked it up. The title of the first chapter, “In the Mirror of Death“, ugh, not so uplifting, I felt uneasy. There was a lot of death talk in this book. Everywhere I looked I read the “D” word.

But this book ended up being a jewel. It challenged my preconceived ideas, it messed up with my head -which is a good thing- and above all, it didn’t depress me. It didn’t make me want to die or not die, it was just information. In a healthy way it made me curious. Why? If you don’t know about something, wouldn’t you want to become familiar with it? Even more if you knew it was unavoidable? It’s ironic how, in the West, we emphasize education in every subject but not the one that can give life its true meaning. Living life without reflecting on our own death is like going to our dissertation defense without being properly prepared. I’ll be scared too.

Death is part of life. They’re both intertwined. One cannot happen without the other. Death is not the end, in fact, is the beginning of something, just as being born is the end of something -that something is for you to figure out.

Thinking about death has many benefits, one of them is the potential for bringing happiness into one’s life. No, I’m not crazy, depressed, suicidal or on drugs. The fact is when we put things in long term perspective, the day-to-day tiny little things that get on our nerves lose their force. They lose power over us, as a result, our horizons expand and we can let go.

I experienced this myself. Back in January I was at an auction, I had already eyed a VoIP equipment (telephones) that was sure to make me much needed money. Long story short, I lost the auction and with that I failed to make thousands of dollars. Apparently this outcome wasn’t bad enough for me because then I decided to agonize over this -for weeks. I couldn’t sleep at night. How did I not win this? I even came up with a plan, I’ll contact the winner and offer him thousands of dollars (that I didn’t have) so I could buy it all back. Of course, this was a horrible idea, even worse than losing the auction. I was so fixated on this I couldn’t see beyond my nose. Weeks went by and more useless agony. Then I remembered my ultra secret technique. I pictured myself on my death bed and imagined my son Isaac asking me if I had any last words I wanted to say. Of course I did, “my main regret is that I wish I could have won that lot of VoIP telephones that I lost at that auction.” Really? I burst out laughing and lightened up after that.

When things go wrong in life, death is there to help you put things in perspective. When I feel moody I ask myself, is this relevant enough that I’m going to end up thinking about it on my death bed? So far I haven’t answered yes. Thinking about death has the ability to not take yourself too seriously. This brings happiness. Try it.

Death: There’s nothing bad about it…except the thing that comes before it -the fear of it. ~ Seneca

Aug 072012
 
Tranquility over Guatemala

Anoche vino y me visitó. Se metió en mi cama y bajo las sábanas blancas me susurró algo al oído. La verdad no recuerdo bien que me dijo pues estaba soñolienta, pero la perfección es así, se aprovecha cuando estoy indefensa para trabajarme el subconsciente. Sé que estuvo anoche aquí porque hoy en la mañana me desperté tranquila, creyendo saber el rumbo exacto que tomará mi vida, ja! la calma que precede a la tempestad. El torbellino mental ya lo veía venir. Es unos de esos días donde mi cabeza empieza a dar vueltas en espiral y se transforma en una charla constante, de pensamientos y planes más largos que un desfile e’ culebras. Es el miedo a no tener control, a equivocarme, a exigirme, a saberme imperfcta, a lo desconocido. Así que para mitigar mi perfeccionismo decidí sabotearme un poco, saqué un bolígrafo y mi cuaderno verde. Lo que sigue fue lo que pasó por mi cabeza en cuestión de hora y media. Un batido de Priscilla, de mis defectos, vivencias, sueños -todo mezclado. Agregue agua, hielo y sírvase frío.

  1. No entiendo la gente que maneja por mi casa sin bajarse a saludar ni nada, solo para ver donde vivo.
  2. Me gustaría ser vegana.
  3. Me enseñaron que se adora sólo a Dios, sin embargo, adoro a mi iPhone.
  4. Perdón si ofendo pero me se reír de una sola manera: a carcajada limpia.
  5. Lo que extraño de mi infancia: ______________________ .
  6. No me gustan los cambios y detesto la rutina.
  7. Lo primero que noto en un hombre son las manos.
  8. Salvo las veces que me he visto en un espejo ó en fotos, desconozco mi apariencia, solo se como se ve mi reflejo -esto lo internalicé gracias a una monja Budista que conocí en Vietnam.
  9. No quiero que me lloren cuando muera, esto aturdiría mi partida, y a quién le gusta estar aturdido?
  10. Odio la televisión, como me gustaría que se consumieran las noticias.
  11. Tiendo a seguir las instrucciones al pie de la letra, mas no me gusta que me digan lo que tengo que hacer.
  12. Nunca he mentido.
  13. Bueno, sí, algunas veces.
  14. También alguna vez fui infiel.
  15. Soy superficial: Un hombre se mide por su pasión al besar.
  16. Tengo pantys desteñidas que adoro pues se parecen mucho a mí: descoloridas pero leales.
  17. Todos somos ladrones, solo que algunos no nos han pillado porque lo que robamos no es de valor.
  18. A veces creo saber lo que la gente piensa.
  19. Pasión: la mano que mece la cuna, la mano que domina al mundo.
  20. Que tienen en común Dios, San Nicolás y el Ratón Pérez?
  21. Irse de compras: la manera más absurda de perder el tiempo.
  22. He prometido en vano, y también lo he hecho adrede.
  23. Títulos y diplomas, hay uno solo que me gustaría tener: ninguno.
  24. Me he leído el futuro.
  25. No me gustan los perros falderos.
  26. La sabiduría se conquista con locura. Necesito mas locura.
  27. Que se extingan los conceptos.
  28. Disciplina: lo que no quiero hacer en este momento.
  29. Dos palabras: Salvador Dalí.
  30. Soy egoísta. Este mundo está abarrotado de gente que quiere cambiar el mundo mas no a sí mismos.
  31. Odio las verdades acaramelizadas.
  32. No creo en el nunca, ni en el jamás, ni en el siempre, son solo mitos.
  33. Me gustaría dejar de correr para empezar a dar pasos.
  34. Detesto el rosado.
  35. Pero me encanta el azul y el naranja.
  36. Me cuesta mantener contacto visual, es una intrusión a mi mundo!
  37. Que se acabe el Miss Venezuela y todos los concursos de belleza: predican algo inexistente.
  38. Tiendo a juzgar.
  39. Ego, porque lo haces todo tan complicado?
  40. Mundo patriarcal desde sus inicios: Jesús, Buda, Mahoma.
  41. Tengo un closet lleno de ropa pero siempre me pongo la misma.
  42. Quiero regalar mis pensamientos, mis conceptos pre-concebidos, mis ideas rígidas, quién las quiere?
  43. Somos femenino y masculino, frío y caliente, blanco y negro, yin y yang.
  44. Uso el reloj en la mano derecha, me gusta pensarme zurda.
  45. No me voy a la cama temprano, la fiesta se pone buena después de las 10pm.
  46. Me ofendo si la gente sonríe cuando estoy hablando en serio.
  47. Me da miedo lo aburrido.
  48. Tengo un dedito del pie torcido, por supuesto esto me mortifica.
  49. Deberiamos enseñar el abecedario al revés.
  50. Quiero darle la vuelta al mundo en 80 años.
  51. Que se sentirá no existir?
  52. Me obsesionan las almohadas, a veces pongo mi “P” para marcarlas como mías.
  53. Me da asco chupar de los pitillos de otras personas.
  54. Los conceptos de izquierda y derecha no existen como absoluto. Esto se aplica a todos los otros conceptos.
  55. Mi primer beso fue con un homosexual.
  56. Me han dicho: “Mi amor por ti es incondicional pero…”.
  57. El tiempo es mi peor enemigo, siempre llega primero.
  58. Desconfío de las personas, sobre todo después que las conozco.
  59. Hubiese dado lo que fuera por haber nacido en el techo del mundo.
  60. Esta lista era mas larga pero borré mas de la mitad.